jueves, 17 de diciembre de 2015

2015 - Los heroes de Tumbledown


LOS HEROES DE TUMBLEDOWN

EDUARDO C. GERDING






El día 25 de noviembre de 2015 se procedieron a entregar en el Piso 14 del Edificio Libertad las correspondientes condecoraciones al personal que participó en el Combate de Tumbledown (13 al 14 de junio de 1982) reconociendo así la Armada Argentina aquellos actos de valor puestos de manifiesto en comportamientos relevantes y bajo circunstancias especiales constituyendo así un incentivo de gran significación para su personal. Todo esto dentro del marco de la Ley Nº 21.577 que faculta a las Fuerzas Armadas a otorgar distinciones para premiar acciones de mérito extraordinario, individuales o de conjunto.









Gastón Fernando Erice

Almirante

Jefe del Estado Mayor General de la Armada



"En base a nuevos testimonios y recopilación de datos del combate de Monte Tumbledown se desprende la necesidad de, en algunos casos reconocer y en otros, rever hechos destacados acaecidos en el seno de la 4ta Sección de Tiradores de la Compañía NACAR del Batallón de Infantería de Marina Nº 5 Escuela que ponen en evidencia un alto grado de coraje, entrega, compromiso de servicio y espíritu de sacrificio " 
(Resolución 291/15)










Bendición de las condecoraciones a cargo del

Padre Francisco Rostom Maderna del Liceo Naval

Militar Almirante Guillermo Brown.





Nota:


En la infantería del Ejército Argentino una sección está formada por 3 patrullas (o pelotones), dos de ellas de tiradores y una de apoyo, totalizando unos 45 hombres.

En el Ejército británico una sección de tiradores son 10 hombres y un pelotón (platoon)son 35 hombres.


Suboficial Primero de Infantería de Marina VGM Julio Saturnino CASTILLO
(Muerto en Combate)
Condecoración La Nación Argentina al Heróico Valor en Combate








Suboficial Primero de Infantería de Marina 

VGM Julio Saturnino CASTILLO 





"Siendo Jefe de Grupo de la 4ta Sección de Tiradores de la Compañía ¨NACAR¨del Batallón de Infantería de Marina Nº 5 Escuela, tener reiteradas actitudes de entrega al servicio, valor personal, lealtad y devoción hacia sus subalternos y superiores, antes y durante el combate final, combatiendo con fiereza, dando permanente ejemplo de valor personal y conduciendo sus hombres hasta caer abatido por el fuego adversario, cuando trataba de salvar a un subordinado que estaba siendo muerto a bayonetazos por el enemigo"


Julio Saturnino Castillo nació el 19 de agosto de 1943 en el pueblo de Malacara, Departamento Taboada, provincia de Santiago del Estero. Ingresó en la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina el 1º de agosto de 1966, iniciando su carrera naval que lo llevaría por diversos destinos como la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina, el Batallón de Infantería de Marina Nº 2, la Brigada de Infantería de Marina Nº 1, la Base Naval de Infantería de Marina y el Batallón de Infantería Nº 5. El Suboficial Castillo se encontraba en ese destino y se ofreció voluntario a ir a las islas. Castillo padecía de epilepsia debiendo, durante la estadía del batallón en Malvinas, ser internado por dos días. Al reponerse pidió regresar con su gente, requerimiento que fue aceptado por sus condiciones de mando y valentía. 

La superioridad británica era abrumadora y aunque los las tropas argentinas abatían al enemigo seguían apareciendo más atacantes. Tres de ellos llegaron a la posición del Dragoneante Galarza y del conscripto Cerles, ultimándolos a tiros. Al ver en la forma en que habían caído sus hombres, el Suboficial Castillo salió de su pozo indignado disparando su arma sobre el enemigo, yendo en auxilio de los heridos. Gritó e insulto matando a sus oponentes, hasta que cayó muerto de un disparo en el pecho.


La Armada Argentina bautizó con el nombre ARA “Suboficial Castillo” a un aviso incorporado al servicio el 7 de junio de 1994 y que actualmente integra la División de Patrullado Marítimo del Área Naval Atlántica, con asiento en la Base Naval Mar del Plata.


Conscripto Clase 1962 VGM Félix Ernesto AGUIRRE (Muerto en Combate)


Condecoración Al Heróico Valor en Combate




CC62 VGM Félix Ernesto Aguirre






Sra. Hilda Esther Acevedo 

de Aguirre





"Formando parte de la 4ta Sección de Tiradores de la Compania NACAR del Batallón de Infantería de Marina Nº 5 Escuela, combate a distancia cuerpo a cuerpo, soportando una abrumadora superioridad del enemigo y el fuego de la propia artillería sobre su posición. Resistiendo dos asaltos británicos. Es herido inicialmente en las piernas y, pese a ello, intenta auxiliar al Subteniente Silva herido mortalmente cerca suyo hasta que, finalmente, es nuevamente herido y muere en su posición de combate. Su conducta constituye un claro ejemplo de soldado y camarada."

Félix Ernesto Aguirre, nació en Capital Federal, el 17 de Octubre de 1962.A los tres años de edad, perdió a su madre biológica y se trasladó junto a su padre, Ramón Máximo Aguirre, a Machagai; que significa "Tierra baja" en la lengua de los tobas. Sus habitantes se dedican principalmente a la producción agrícola, ganadera, y maderera. Fue criado con mucho cariño y dedicación por Hilda Esther Acevedo de Aguirre, "su madre del corazón", en sus sentidas palabras. Ella lo recuerda como el "niño mimado de la casa" por ser el único hijo varón de la familia. Hilda había contraído matrimonio con Ramón Aguirre -padre del héroe- ocupando el rol de madre. Realizó sus estudios primarios en la "Escuela nº 63" de Machagai. Se lo recuerda algo travieso, pero responsable. Asistió luego a la "Escuela Politécnica Juan 23" de Sáenz Peña para efectuar su educación secundaria. Obtuvo el título de técnico electromecánico, motivo por el cual ayudaba eventualmente a su padre en un taller de su propiedad dedicado a solucionar desperfectos de esta especialidad. Félix era un joven de carácter alegre y espíritu inquieto. Tuvo dos aficiones en la vida: el fútbol y la música. En función de esta última afinidad, fue integrante de la banda de música de Machagai. Aplicaba sus conocimientos musicales, ejecutando armónicamente la guitarra.








(Foto gentileza del Sr Ricardo Burzaco)


Der: Sra. Hilda Esther Acevedo de Aguirre 



Capitán de Navío de Infantería de Marina 
VGM (RE) Carlos Daniel VAZQUEZ 

Condecoración Al Heróico Valor en Combate








CNIM VGM (RE) Carlos Daniel Vázquez






(Foto gentileza del Sr Ricardo Burzaco)


"Conducir su Sección de Tiradores con vigor y acertadamente en la defensa de Tumbledown contra el ataque de una unidad británica, recurriendo al fuego de la propia artillería y morteros sobre su posición, a fín de producir bajas al adversario, sin reparar en su propia seguridad y recién resignar su posición después de resistir al tercer ataque del enemigo, luego de haber agotado su munición y prácticamente estar aniquilada su Sección" 


El entonces Teniente de Corbeta de IM Carlos Daniel Vázquez (25 años), dejó un lunes su clase de Termodinámica en la Escuela de Oficiales de la Armada en Puerto Belgrano y se dirigió a Malvinas. 

Fue puesto a cargo de la 4ta Sección de la Compañía Nácar del Batallón de Infantería de Marina Nº 5 (4/N/5), que se encontraba en el extremo oeste de Tumbledown. La Sección tenía un frente de aproximadamente 150-200 m. y una profundidad de 50 metros. 

Contaba inicialmente con dos grupos de tiradores y un pelotón comando. Cada grupo de tiradores estaba compuesto por 10 hombres. En el grupo de la derecha se encontraba el suboficial segundo Julio Saturnino Castillo. El Pelotón Comando estaba integrado por el cabo segundo Amilcar Tejada y dos conscriptos provenientes del Batallón de Comunicaciones Nº 1. 

La sección estaba integrada por 30 hombres de Infantería de Marina, pero al momento de iniciarse el combate solo había 27, ya que 3 habían sido evacuados los días previos por heridas que sufrieron durante los bombardeos ingleses. 

A partir del 12 de junio, la cuarta sección pasó a estar reforzada con 20 conscriptos del Ejército Argentino, un Cabo y el Subteniente Oscar Augusto Silva. Todo este personal provenía de los RI 12 y RI 4.En total eran 44 hombres en la posición de Vázquez.

Desde la medianoche del 13 de junio y hasta las 8.10hs del otro día su sección fue atacada sin parar por el 2do Batallón de Guardias Escoceses.

Muy ocasionalmente las otras dos compañías de Guardias Escoceses hicieron fuego de larga distancia sobre la posición de Vázquez.

Vázquez soportó el ataque de la Compañía Left Flank de 109 soldados (una de las compañías del 2do Batallón de la Guardia Escocesa) en una carga final a bayoneta calada liderada por el Mayor John Kiszely.

La carga final de los Guardias Escoceses a bayoneta calada liderada por Kiszely fue llevada a cabo por la mitad de la sección de sus 15 hombres y por el Left Flank del cuartel de la compañia (aproximadamente 30 hombres).






Relato del Mayor Mike Seear


Durante su reciente exposición en Buenos Aires, el Mayor Mike Seear ex Oficial de Operaciones y Entrenamiento del 1er Batallón, 7mo Regimiento de Fusileros Gurkas del Duque de Edimburgo, miembro activo del Grupo Nottingham y autor del libro Regreso a Tumbledown dijo: 

"Vázquez tomó una serie de decisiones que les hizo la vida muy difícil a los Guardias Escoceses. Deliberadamente hizo que se dispararan todos sus morteros de 60 mm... sobre la posición defensiva de su sección pues sabía que sus hombres estaban protegidos en sus pozos de zorro. Repitió esta táctica con los morteros de 81 mm sobre su posición y finalmente solicitó que la artillería argentina les disparara. Vázquez conservó unida a su sección bajo las circunstancias más acuciantes. Vázquez se vio aislado (Miño había retirado su sección al extremo oriental de Tumbledown). Uno de los comandantes de la sección de Vázquez se rehusó a combatir por lo cual Vázquez debió hacerse cargo de dicha sección. Tuvo también que hacerse cargo todo el tiempo de un oficial del Regimiento 12 quien traumatizado por el combate se quedó sentado en el fondo de la trinchera de Vázquez incapaz de articular ninguna palabra. 

Fue el liderazgo de Vázquez que permitió que su sección permaneciera unida y enfrentando aproximadamente 7 horas a la totalidad del Batallón de Guardias Escoceses. Esta es una versión en miniatura de lo que le ocurrió al General Custer en 1876 en la Batalla de Little Big Horn." 






Alocución del CNIM (RE) Carlos Daniel Vázquez






  • Señor jefe de Estado Mayor general de la Armada, AL Gastón Fernando Erice, 
  • Señor Subjefe del Estado Mayor General de la Armada, VL Álvaro Manuel González Lonzieme, 
  • autoridades navales y militares presentes, 
  • integrantes de la 4 Sección de la Compañía Nácar, 
  • Sra Hilda Acevedo, 
  • familiares de los integrantes de la 4 Sección, 
  • miembros de la Promoción 106 de la ESNM, 
  • Señoras y Señores invitados:


Agradezco en primer término al Señor Jefe de Estado Mayor que me permita dirigirme a mis hombres, como Jefe de la 4 Sección. 

La última vez que lo hice fue un 15 de junio de 1982 en un corral de ovejas de la Estancia Fitz Roy, con dos guardias detrás mío apuntándome con sus armas. 


En esa oportunidad pedí autorización para hablarles, a efectos de felicitarlos por su desempeño en el combate. 

¿Qué era la 4 Sección? 

Era un grupo de Infantes de Marina heterogéneo, en el que muchos de nosotros ni siquiera nos conocíamos, reunido a mediados del mes de abril en una montaña llamada Tumbledown, con la misión de formar parte del dispositivo de primera línea de la Compañía nácar del Batallón 5. Estos Infantes, ni siquiera eran escogidos, eran mas bien, un rejunte. 

Se encontraban posicionados 1800 metros delante del resto del dispositivo de Compañía. Alejados y fuera del alcance del apoyo de las otras fracciones a nuestros flancos y retaguardia, en esa altura de paisaje pintoresco y hermoso que extendía a nuestros pies y nuestro frente. 


Con el devenir de los acontecimientos comenzaron las privaciones, incomodidades, incertidumbre y miserias, propias de todas las guerras, desde los tiempos de los Césares hasta nuestros días y mas allá. Porque eso es la guerra. 

A ello se sumaron progresivamente, los ataques aéreos, la artillería naval, la artillería de campaña, hasta que comenzamos a ser espectadores visuales de los primeros combates de infantería frente a nuestras posiciones. 

Así fue que el 13 de junio, recibí en mi posición efectivos de nuestro querido Ejército Argentino, que replegándose de posiciones ya en manos del enemigo, pasaban por Tumbledown. 

Incorporamos un grupo de estos bravos, alrededor de 15 hombres para reforzar nuestra 4 Sección. 

Estos hombres provenientes de varias Unidades, y cuyos nombres en su mayoría nunca supe, ni aún después de muertos, a partir de entonces fueron parte nuestra. 

En la mañana del 13 de junio, recibí mi última orden para la defensa de nuestra posición. Sabíamos que esa noche sería nuestra prueba mas intensa. 

Con las últimas luces de ese domingo 13 de junio, recorrí las posiciones de la 4 Sección, preguntándome qué quedaría de ella a la mañana siguiente. 

A las 22 horas de esa noche un intenso fuego de artillería de campaña británica, sumado al fuego de los cañones navales en apoyo de ese ataque y a las armas de un escuadrón de vehículos blindados de exploración, cayó sobre nosotros durante una hora. 

A las 2310 horas, comenzó un asalto a bayoneta ejecutado por el 2 Batallón de Guardias Escoceses, sobre los menos de 40 hombres que componían la 4 Sección. 

Hay escenas para las que no existen palabras capaces de describirlas, y ésta fue una de ellas. Fusiles, ametralladoras, pistolas, granadas de mano, proyectiles antitanque, bayonetas, todo surcaba el aire perforando y estallando en todas partes, mezclado con gritos de órdenes, pedidos de apoyo, dolor y coraje. 

Esto se prolongó hasta la 0130 horas del lunes 14 de junio, donde viéndose la 4 Sección superada por el enemigo en número y poder de fuego en ese desigual combate, recurrió a usar su propio mortero para disparar sobre ella misma, en un intento de cobrar un alto precio al enemigo por su inminente Victoria. 

Este desesperado acto logró inesperadamente el repliegue temporal del enemigo mezclado entre los pozos de la 4 Sección. 

Recuerdo los gritos de Victoria y coraje de estos hombres, que pocos minutos antes daban por perdidas sus vidas. “Viva la Infantería de Marina”, “Vengan que somos Infantes de Marina…” 

¿Puede alguien olvidar esas voces? Yo no.

Media hora después una nueva Compañía británica repite el asalto anterior, y se reinicia un combate similar, que se prolongaría en esas condiciones hasta poco antes del amanecer del 14 de junio. 



En ese tiempo la Sección, ya no disponiendo de munición en su propio mortero, requiere sobre si misma el fuego de los morteros del batallón y la Batería BRAVO de Artillería de Campaña. Se suma a ese fuego el Grupo de Artillería Aerotransportado 4 de nuestro hermano Ejército Argentino. 

Se logra alivio, a un alto precio, pero no la victoria. 


A las 0715 horas del 14 de junio, y por órdenes mías, los pocos integrantes de la 4 Sección que aún mantenían sus posiciones, dejan las armas. 

La 4 Sección combatió en un combate desigual sin ninguna posibilidad de Victoria. 

La 4 Sección, no se replegó nunca. 


La 4 Sección cayó en su posición. 

Hoy están en este salón de nuestra querida Armada Argentina, algunos de esos hombres. 

Muchos quedaron para siempre en su posición en Malvinas. 

Otros regresaron. 

Algunos de ellos están hoy aquí. 

Está hoy aquí la Señora Hilda Acevedo, mamá de Félix Aguirre, conocido en la 4 Sección como “Lanzallamas”. 

La Señora Acevedo es maestra. Pero también fue maestra como madre, porque supo educar a un hijo, en los valores del amor a la Patria, el Cumplimiento del Deber y el sentido de lo humano. 


El Conscripto Félix Aguirre, perteneciente al Grupo del Suboficial Castillo, también muerto en combate, acude en ayuda del mortalmente herido Subteniente Silva, y tratando de protegerlo, cae abatido por la infantería británica. 


Ejemplo de soldado, ejemplo de camarada, ejemplo de patriota, ejemplo de hombre. 

Dios la bendiga Señora Hilda, cuántas madres y maestras como usted yo quisiera para mi Patria. 

Aquí están también algunos hombres hoy, soldados ayer, que serán distinguidos por su desempeño durante ese combate. 

El entonces Cabo Segundo de Infantería de Marina Amílcar Tejada, el entonces Dragoneante Ramón Rotela, el entonces Dragoneante Víctor Julio Gasko, el entonces Conscripto Jorge Ricardo Sánchez, el entonces Conscripto Héctor Horacio Cháves, el entonces conscripto Pablo Daniel Rodríguez. 

Todos ellos serán hoy reconocidos por acciones particulares durante el combate. 

Pero el mérito no es sólo de ellos. 


El mérito es de cada uno de los hombres de la 4 Sección que combatió aquella noche, manteniendo su posición, cumpliendo órdenes, tomando decisiones propias ante la muerte. 

En el Oeste de Tumbledown, la 4 Sección se encontró con la máxima expresión de la igualdad entre soldados, que es la Igualdad ante el Deber. 

Y rindiendo tributo a esa Igualdad, cayeron bajo fuego, sin distinción de jerarquías ni de Fuerzas, el Dragoneante José Luis Galarza, el Conscripto Félix Aguirre, el Conscripto Héctor Abel Cerles, el Suboficial Julio Saturnino Castillo, el Conscripto Juan Carlos Gonzáles, el Subteniente Oscar Augusto Silva, el Conscripto Alfredo Gregorio, el Conscripto Ramón García. y el resto cuyos nombres no supe ni sabré. 



Me permito también, ahora como Soldado, expresar mi respeto a aquellos contra quienes combatimos y sus caídos, ya que el coraje y la dignidad militar, no reconocieron fronteras ni banderas en el Oeste de Tumbledown. 


Con estas palabras retribuyo a ellos los repetidos homenajes que tributaron y tributan a la 4 Sección. 


De joven me enseñaron que la Disciplina es la voluntaria disposición al cumplimiento de las órdenes, para el bien del Servicio. 


Y resalto acá las palabras “Voluntaria disposición al cumplimiento de las órdenes…” 


Todos estos hombres, los caídos, los heridos, los aquí presentes y quienes no están en este salón, todos ellos hicieron posible Tumbledown, pero lo hicieron por propia convicción, por creer en la Patria, por creer en lo que hacían, 

A todos estos hombres integrantes de la 4 Sección, a los de mi querida y gloriosa Infantería de Marina, y sus hermanos, los bravos soldados del nuestro Ejército Argentino, pido a Dios que los tenga a su lado, y a nuestra Armada, que cobije por siempre en su memoria, a todos estos hombres que escribieron una pequeña página de historia para la Gloria de la Infantería de Marina y nuestra Armada Argentina. 

Viva la Patria







Suboficial Mayor de Infantería de Marina 
VGM (RE) Amilcar Ramón TEJADA 



Condecoración al Valor en Combate



SMIM VGM (RE) Amilcar Ramón Tejada







"Formando parte de la 4ta Sección de Tiradores de la Compañía NACAR del Batallón de Infantería de Marina Nº 5 Escuela, verificar un tendido de cable bajo fuego directo de artillería enemiga y propia, asumir la conducción de un un grupo de tiradores al morir su Jefe, dando aliento y ejemplo a sus subordinados a desprecio de su propia vida, resistiendo tres asaltos británicos, combatiendo cuerpo a cuerpo, soportando fuego abrumador y solo rendir su posición una vez agotada su munición y por orden de su Jefe de Sección"


Ex Dragoneante Clase 1962 
VGM Ramón ROTELA

Condecoración Al Valor en Combate


Ex Dragoneante Clase 1962 VGM Ramón Rotela

"Formando parte de la 4ta Sección de Tiradores de l Compañía NACAR del Batallón de Infantería de Marina Nº 5 Escuela, siendo jefe de Pieza de Mortero de 60 mm, dirigir cincuenta y cuatro tiros del mismo sobre la propia posición, cumpliendo una orden de su Jefe de Sección, sin considerar su propia seguridad, resistiendo tres asaltos británicos, combatiendo cuerpo a cuerpo, soportando un fuego abrumador, incluyendo el de su propia artillería y solo rendir su posición una vez agotada la munición y por orden del Jefe de Sección"






Ex Dragoneante Clase 1962 VGM Victor Julio GASKO

Condecoración Al Valor en Combate

¨Formando parte de la 4ta Sección de Tiradores de la Compañía NACAR del Batallón de Infantería de Marina Nº 5 Escuela, siendo Jefe de Pieza Ametralladora, ejecutar y dirigir los fuegos de la misma mientras se combatía cuerpo a cuerpo en la posición, durante tres asaltos del enemigo y solo rendir su posición una vez agotada la munición y por orden del Jefe de Sección¨


Ex Conscripto Clase 1962 
VGM Jorge Ricardo SANCHEZ

Condecoración Al Valor en Combate

¨Formando parte de la 4ta Sección de Tiradores de la Compañía NACAR del Batallón de Infantería de Marina Nº 5 Escuela, combatir durante toda la noche en el sector más comprometido, a distancia de combate cuerpo a cuerpo bajo un abrumador fuego enemigo, incluyendo el de su propia artillería, y lograr escapar luego de caída la posición¨


Ex Conscripto Clase 1962 
VGM Héctor Horacio CHAVEZ

Condecoración Al Valor en Combate


Ex Conscripto Clase 1962 
VGM Héctor Horacio CHAVEZ

¨Formando parte de la 4ta Sección de Tiradores de la Compañía NACAR del Batallón de Infantería de Marina Nº 5 Escuela, combatir durante toda la noche, a distancia de cuerpo a cuerpo, bajo una abrumadora superioridad de enemigo, incluyendo fuego de su propia artillería, manteniendo el fuego de su ametralladora hasta agotar munición ,rindiéndose solo en cumplimiento de ordenes de su Jefe de Sección¨


Ex Conscripto Clase 1962 
VGM Pablo Daniel RODRIGUEZ

Condecoración Cruz de Bronce al Mérito Naval


Ex Conscripto Clase 1962 
VGM Pablo Daniel RODRIGUEZ

"Formando parte de la 4ta Sección de Tiradores de la Compañía NACAR del Batallón de Infantería de Marina Nº 5 Escuela y habiendo sido herido de bala el dia anterior, no dar parte a sus superiores de dicha circunstancia para no ocasionar problemas. Pese a que, por su condición le cabía la posibilidad de ser evacuado , permanecer en su posición durante toda una noche mientras se combatía cuerpo a cuerpo, hasta perder el conocimiento y ser capturado por el enemigo"




De izq. a derecha: Mayor Simon Price (Compañía Right 
Flank ) y Capitán de Navío de Infantería de Marina VGM 
(RE) Eduardo Villarraza (Como Teniente de Navío fue 
Jefe de la Compañía NACAR del BIM 5) . ( Universidad 
de Nottingham, 2006) (Foto tomada por el autor)


Bajas británica durante el enfrentamiento con la 4ta Sección


Gdsm. Archibald Stirling 
Drill Sergant Daniel Wight
Lance Seargant Clark Mitchell 
Gdsm. James Reynolds
Gdsm. Derek Denholm 
Sgt. John Simeon
Gdsm. David Malcolmsom 
Gdsm Ronald Tanbini
Gdsm. John Pashley
-L/Cpl. John Pashley del 9 Para Squadron, Royal Engineers
(fue agregado al Batallón de Guardias Escoceses)

En total 9 muertos y 52 heridos distribuidos así:


  • 2do Batallón de Guardias Escoceses: 8 muertos y 40 heridos 
  • Guardias Irlandeses: 1 herido 
  • Artillería Real: 1 herido 
  • Cuerpo de Catering del Ejército: 1 herido (L/Cpl C. C. Thomas) 
  • 1er Batallón de Gurkhas: 9 heridos 
  • Escuadrón de 9 PARA: 1 muerto
En la mañana del 13 de junio, las compañías de la Guardia Escocesa fueron trasladadas en helicóptero desde su posición en Bluff Cove a un área de montaje cerca de Goat Ridge, al oeste del Monte Tumbledown. El plan británico requería un ataque de distracción al sur del Monte por un pequeño número de Guardias Escoceses asistido por cuatro tanques ligeros de los Blues and Royals, mientras que el ataque principal sería un avance de tres fases proveniente desde el oeste del Monte Tumbledown. En la primera fase, la Compañía G del mayor Ian Dalzel-Job tomaría el extremo occidental del cerro. En la segunda fase, la Compañía Left Flank del mayor John Kiszely pasaría a través del área ocupada por los hombres de Dalzel-Job para capturar el centro de la cumbre y, en la tercera fase, la Compañía Flanco Derecho del mayor Simon Price pasaría por el flanco izquierdo para asegurar el extremo oriental de Tumbledown. Se había previsto inicialmente un asalto durante el día, pero se aplazó a petición del teniente coronel Mike Scott. En una reunión con sus comandantes de compañía, el consenso fue que el asalto cuesta arriba por el terreno duro de Tumbledown sería un suicidio.





General Michael Scott 
Comandante del 2do Batallón de Guardias Escoceses 
Condecorado con la Orden al Servicio Distinguido
(The rules and the players of the blame game -The Times March 2, 2013)





Las bajas argentinas fueron:

  • Subteniente Oscar Augusto Silva
  •  Suboficial Segundo Julio Saturnino Castillo
  •   CC62 Héctor Abel Cerles
  •   CC62 Félix Aguirre
  •   Dragoniante José Luis Galarza
  •   CC62 Juan González
  •   CC62 Rubén Rojas
  •   CC62 Luis Fernández
  •   CC62 Jorge Mendieta
  •   CC62 Ramón García
  •   MIAR Héctor Rios
  •   Nueve soldados sin identificar.


Subteniente Oscar Augusto Silva 
Sección de tiradores de la compañía “A” del RI4

Con la oscuridad del 13 de junio comenzó el ataque inglés. Paracaidistas, Guardias escoceses y Gurkhas chocaron contra la última resistencia argentina.
Todo el poderío invasor se desató con su violencia y eficacia. Los argentinos resistían y mataban, los atacantes morían y volvían a aparecer como si nunca perecieran. Las posiciones fueron rodeadas, desgastadas, debilitadas por el fuego de artillería, lentamente, con mucho esfuerzo.
En el medio de todo ello, Oscar Silva había entendido que era su final.
Ordenó, disparó, condujo a sus soldados, los animó permanentemente. Era un torbellino que no podía parar hasta encontrarse en el momento con el que había soñado toda su vida: el del máximo sacrificio por la Patria. Usó un 
arma, otra y otra. De pronto, se quedó sin munición. Miró alrededor. Vio a un soldado muerto con un fusil pesado a su costado. Saltó a esa posición. Lo tomó y decidió no separarse más de él. Volvió a la suya y siguió disparando.
En eso, sintió algo caliente cerca de su cintura y comenzó a formarse un manchón rojo sobre su uniforme de combate. Luego, lo mismo, pero cerca de su hombro.
Tocó su sangre y se aferró aún más a su arma. En su entorno, los soldados fueron muriendo uno a uno. Pareció quedarse solo. Pero no era así, pues Dios estaba con él. Y el FAP, que era su compañía en el último instante. Era su “novia” como le decían en el Colegio Militar. Cayó. Con mucho esfuerzo,  se incorporó a medias y ordenó a todos que se retirasen. Él  tenía con qué proteger el repliegue. El enemigo siguió avanzando. Juntó fuerzas, disparó el arma que tenía tomada con una sola mano, apoyando a los que se retiraban.

Alcanzó a gritar: ¡Viva la Patria carajo! Y el bramido se escuchó desde Puerto Argentino… hasta el Cielo.

Finalmente, en Monte Tumbledown, la Poesía se convirtió en Historia y el cadáver del Subteniente Oscar Augusto Silva fue el estandarte soberano que flameó para siempre sobre nuestra tierra. (Alberto Mansilla - Recordando al Subteniente Silva)













Agradecimientos:

  • Srta. Constanza Cibeira-Ceremonial y Protocolo de la Armada-Edificio Libertad.
  • CFCB Jorge Alberto Nicastro-Jefe del Departamento Veteranos de Guerra-Edificio Libertad.
  • SMFU Carlos Alberto Paez-Estado Mayor General de la Armada-Edificio Libertad
  • Seear, Mike Mayor ex Oficial de Operaciones y Entrenamiento del 1er Batallón, 7mo Regimiento de Fusileros Gurkas del Duque de Edimburgo,
  • SPFU Zanni, Andrés- Departamento Veteranos de Guerra-Edificio Libertad.


Bibliografia:
  • Rayment, Sean-Defence Correspondent-Last charge for the bayonet, a victim of modern warfare-The Telegraph 15 Sept 2002
  • -Seear, Mike Mayor (Ret)- Ex Oficial de Operaciones y Entrenamiento del 1er Batallón , 7mo Regimiento de Fusileros Gurkas del Duque de Edimburgo en su exposición sobre Liderazgo en Operaciones de Guerra Convencionales dada el 9 de Octubre de 2005 en el Centro de Salud de las FF.AA ¨Veteranos de Malvinas¨, su libro Return to Tumbledown y comunicación personal.
  • Suboficial Primero Julio Saturnino Castillo-Armada Argentina. http://www.ara.mil.ar/pag.asp?idItem=402
  • Tobárez, Rolando-Tumbledown-Historias Mínimas-Diario Jornada http://www.diariojornada.com.ar/49006/Politica/Historias_Minimas.





sábado, 7 de noviembre de 2015

2015 - Postdata de un diario de guerra





POSTDATA DE UN DIARIO DE GUERRA



                                           Mayor (Ret) Mike Seear


 Ex Oficial de Operaciones y Entrenamiento del 1er Batallón , 7mo Regimiento de Fusileros Gurkhas del Duque de Edimburgo  durante el Conflicto de 1982 y miembro activo del Grupo Nottingham-Malvinas.



Publicado en el Regimental Association Journal-Edition- Nº 10-2004 *



      ¨…es una de las mejores narraciones que he leído acercas de un batallón que se prepara para la guerra ¨


                                                              Dr. Duncan Anderson
                                                 Jefe del Departamento de Estudios de Guerra
                                                       Academia Real Militar de Sandhurst








                                                                        Niños Gurkas

                                                              (The Ghurka community)


·          Traducción del Dr. Eduardo C. Gerding




El sábado 13 de septiembre de 2003, diecinueve años después de dejar mi puesto como Oficial de Artillería Ligera del  7mo Regimiento de Fusileros Gurkhas del Duque de Edimburgo concurrí a mi primera reunión en la Asociación del Regimiento en Netheravon.

 Fue un evento que disfruté y a su vez fue la oportunidad de vender algunas copias de mi libro Con los Gurkhas en Malvinas: Un diario de guerra publicado por Pen & Sword dos meses antes. Fue un período acumulado de ocho años en los cuales escribí, investigué, volví a escribir, realice dos viajes a la Argentina en 2002, hallé nuevos hechos, volví a reescribir (en total fueron doce borradores)y soporté un proceso editorial agotador antes de que pudiera decir que era el autor.

 Para aquellos que no han leído mi libro, este fue escrito a propósito en un estilo diferente de las historias frías y objetivas de los regimientos. Mi libro debía ser una historia viva dado que al final la guerra es acerca de los soldados y sus decisiones, sus acciones y reacciones durante el evento más traumático de sus vidas.

Mi relato como testigo ocular de los hechos tenía por lo tanto que informar honestamente a aquellos que deseaban aprender el  ¨ que , como, por que, cuando y quien ¨ del rol del 1er Batallón durante la campaña así como todos sus inevitables defectos. Ha sido gratificante recibir cartas de los lectores quienes confirman que mis esfuerzos no fueron en vano. Por ejemplo, Reg Woollard de Lutterworth, Leicestershire dijo:

¨ El primer libro que leí acerca de los Gurkhas fue Cornetas y un Tigre de John Masters. Me vi cautivado por el poder de descripción y el amor de dichos galantes y leales guerreros. El libro Con los Gurkhas en Malvinas transmite algo de esa magia. La sola palabra Gurkha es suficiente para acelerar los corazones de los hombres e infundir miedo en el enemigo. Este libro es difícil de abandonar ¨


Sin embargo, debía de realizar una última misión antes de cerrar el círculo de mi tarea autoimpuesta y era regresar por tercera vez a la Argentina. Tenía dos objetivos: hacer una presentación formal del libro en la Feria del Libro de la ciudad de Córdoba y agradecer personalmente a todos los argentinos que me ayudaron a la redacción. Por ende, cuarenta y ocho horas después de la reunión con el regimiento tomé el vuelo de British Airways a Buenos Aires vía San Pablo. Después de volar trece horas experimenté un sorprendente día de invierno de cuatro grados centígrados en el aeropuerto de la capital argentina. Un taxi me llevó rápidamente a mi guarida habitual en el Imperial Park Hotel en el centro de Buenos Aires, a un paso de la Plaza de Mayo y de la Casa Rosada.

Esta última es el Palacio Presidencial desde donde el General Galtieri , jefe de la Junta Militar, arengaba a miles de argentinos excitados en aquellos dramáticos días de abril de 1982.

Mi almuerzo fue seguido de una entrevista de la periodista Guadalupe Barriviera quien deseaba escribir un artículo sobre mi libro en una conocida publicación. Ella me había entrevistado dieciocho meses antes para el diario Clarín, uno de los principales diarios de Argentina. Dicho artículo atrajo un considerable interés (Epílogo*). Por la tarde me encontré con mis viejos conocidos de visitas previas: el productor de televisión Alberto Peralta Ramos y el Dr. Eduardo Gerding coordinador médico de los veteranos de guerra de Malvinas. Ambos me suministraron los contactos e información que incluí en mi libro.

Al siguiente día, el 17 de septiembre , contacté con el Coronel Peter Reynolds agregado de Defensa en la Embajada Británica. Reynolds era un Comando Royal Marine y veterano de la guerra de Malvinas. Me pareció apropiado llevarle dos copias de mi libro; una para el embajador británico Sir Robin Christopher. Yo había conocido a ambos durante mi segunda visita a Argentina en Diciembre de 2002 donde pude además entrevistar a una docena de veteranos de guerra junto con mi colega el Profesor Lars Weisaeth de la Oficina de Psiquiatría de Desastres en Oslo. Dicha entrevista incluyó a un  sobreviviente del crucero ARA General Belgrano quien pudo ver como un ancla se estrellaba contra una balsa repleta de tripulantes causando dos heridos. Dicho veterano tuvo que soportar treinta y cuatro horas a bordo de una balsa pequeña en las frías aguas del Atlántico Sur  siendo testigo de la muerte por severas quemaduras de sus camaradas.

El otro era un soldado del Regimiento 25 de Infantería quien, durante el desembarco británico del 21 de Mayo, había participado en derribar dos helicópteros Scout en San Carlos. Ocho días más tarde habría de estar en la guarnición de Ganso Verde cantando con un deliberado placer el himno argentino durante la ceremonia de rendición a los Paracaidistas británicos (2 Para)posterior al combate. Un cocinero de la Brigada 10 de Infantería cuyo camarada mortalmente herido había muerto en sus brazos posterior a un  ataque de Harriers en las barracas de Moody Brook cerca de Puerto Argentino. El otro entrevistado fue un soldado del Regimiento 7 de Infantería que junto a otro estaba a cargo de una ametralladora MAG 7,62 mm. Ambos cruzaron fuego durante dos horas con los 3 Para en los comienzos del asalto a Monte Longdon. Este batallón de 46 hombres sufrió el cincuenta por ciento de las bajas de una compañía que resultó con 39 muertos.

Luego se retiraron al centro de la acción donde escucharon el rumor (infundado)de que eran los Gurkhas atacando y decapitando a los defensores de Monte Longdon.

Otro soldado más del Regimiento 25 de Infantería me comentó acerca de la preocupación que tenía su unidad, especialmente por la noche, por la reputación de los Gurkhas si bien el mismo estaba cercano al aeropuerto de Puerto Argentino o sea a una considerable distancia de los combates en la isla Soledad.

Todos ellos tenían historias fascinantes y conmovedoras pero ahora en mi tercer viaje tuve el privilegio de disfrutar tres maravillosas sorpresas suministradas por el incontrolable Alberto.

Alberto Peralta Ramos tenía conocidos de alto rango en el Ejército Argentino, incluyendo al Brigadier General Mario Benjamín Menéndez ex gobernador de las Islas Malvinas y Comandante en Jefe de la guarnición de las fuerzas terrestres argentinas en 1982. Contactamos durante mi primera visita a Buenos Aires en Abril 2002. Yo le había prometido una copia de mi libro Con los Gurkhas en Malvinas . Si había algún argentino que debía conocer la verdad de lo que el 1er Batallón , 7mo Regimiento de Fusileros Gurkas del Duque de Edimburgo hizo durante la guerra era él. Alberto coordinó nuestro encuentro en el mismo restaurante de Buenos Aires que la última vez.



Al llegar estreché la mano del Brigadier General quien continúa siendo una personalidad relevante en Argentina. Posee una mirada ligeramente embrujada y cuando nos sentamos me dijo con seriedad y en muy buen inglés: ¨ la guerra fue un conflicto de principios para ambos lados ¨. Luego de una taza de café entramos a tener una conversación más animada y me agradeció profusamente el libro y las cinco ilustraciones en forma de acuarelas hechas por mi madre. Estuvimos hablando cerca de veinte minutos y Alberto tomó una serie de fotografías. El Brigadier General me dijo: ¨ Mi hijo fue oficial del Regimiento 5 de Infantería en Puerto Howard en la Isla Gran Malvina durante la guerra  y le causó un gran desagrado que yo me haya rendido a los británicos ! ¨







              Mike Seear en su encuentro con el Brigadier General Menéndez en Buenos Aires en 2003



El espíritu militar corría por la sangre de su familia porque después me dijo con orgullo : ¨Mi bisabuelo, mi abuelo, mi padre, tres tíos y cinco primos todos sirvieron en el Ejército !¨ . Debo confesar que siento un toque de orgullo cada vez que recuerdo esta reunión única.
 La siguiente parada fue en el departamento del Teniente Coronel retirado Tommy Fox. Muchos de los integrantes del 1er Batallón recordarán hace veinte y dos años los efectos del proyectiles de 155 mm que nos llovieron en Wether Ground los días 10, 11 y 12 de junio ( Capítulos 16-18 *). Era Tommy quien dirigía el fuego como Oficial de Enlace de Artillería de los cañones de 155 mm. Fox estaba situado en lo alto del Monte Harriet y se le había encomendado que nos hiciera la vida lo más desagradable posible.
 La imagen permanente que tengo de Tommy de mi primer visita a Buenos Aires fue su descripción gráfica en inglés de lo que significó estar bajo el fuego de los cañones de 4,5 pulgadas de la Royal Navy. Fue algo que nunca olvidará. Cumplí mi segunda promesa y le entregué una copia de mi libro. Desgraciadamente tuvimos poco tiempo para tomarnos el té o comernos la torta dado que Alberto debía llevarme al desfile por el 197avo cumpleaños del Regimiento de Patricios; el más antiguo del Ejército Argentino.









                                         Mike Seear y el Teniente Coronel (Ret)Tommy Fox






Estaunidad se encuentra asentada permanentemente en Buenos Aires y su historia incluye una defensa exitosa de la capital en 1806 contra 10.000 casacas rojasbritánicas comandadas por el Teniente General Whitelocke quien desembarcó en Montevideo , cruzó el Río de la Plata y avanzó sobre la ciudad con la intenciónde capturarla y transformarla en una base comercial. En este combate con losbritánicos tambiénestuvo involucrado un batallón de infantería de marina predecesor del Batallónde Infantería de Marina Nº 5 . En 1982 este último combatió contra el Batallónde Guardias Escoceses y contra eldel 1er Batallón , 7mo Regimiento de Fusileros Gurkhas del Duque de Edimburgo en Tumbledown y MonteWilliams (Capítulo 20*).

 Irónicamente, el lema de losGurkas: ¨Es mejor morir que ser un cobarde¨ guarda una gran semejanza con elsentimiento que refleja el lema de los Infantes de Marina argentinos Pugnams Pereror Per Patriam( Luchando  muero por la patria de mis padres) . Los predecesores de este último batallón derrotaron en 1807 al Brigadier General Robert Crauford y a 2000 casacas rojasen la Plaza del Mercado en Buenos Aires completando así una lucha de dos añoscontra los británicos en lo que orgullosamente los argentinos llaman ¨la Defensa¨. Ciertamente pudo verse mucho orgullo en el desfile llevado a cabo esatarde de Septiembre de 2003.

El desfile sellevó a cabo teniendo como telón de fondo una enorme bandera argentina iluminadapor luces la cual flameaba desde un edificio que miraba hacia la plaza del desfile. Todo el regimiento en un cuadrado de formación escuchaba pacientemente los inevitables y prolongados discursos de dos oficiales. Una espectacularcaballería montada hizo su entrada seguida de un pequeño contingente de unregimiento de Veteranos de Guerra de Malvinas. Estos últimos pertenecían a laCompañía A que estuvo en Puerto Argentino en 1982 y que sufrieran un muertodurante la guerra. Estaban vestidos con ropas civiles monótonas que contrastabancon los uniformes napoleónicos de ceremonial del Regimiento compuesto por botasnegras altas, pantalones de montar blancos, faja de cintura escarlata, una túnica azul oscuro , una correa cruzada blanca y galeras negras adornadas conuna pluma blanca vertical. Los Veteranos de Guerra fueron los últimos endesfilar. Un portaestandarte marchaba al frente de ellos y recibió un entusiastaaplauso de parte de un gran número de espectadores.

 Luego nosretiramos hacia otro edificio donde se sirvió un suntuoso cocktail con diversos platos para los muchos invitados. Aquí me encontré nuevamente no solo con el Brigadier General Menéndez sino también con el canoso Teniente General(Ret)Diego Soria ex Oficial Comandante del 4to Regimiento de Infantería durantela Batalla de Monte Harriet. También fui presentado a un general que era eltercer oficial más antiguo en el Ejército Argentino. Esa tarde Alberto habría derevelarme más de una sorpresa. Serefería al tercer soldado argentino del cual había investigado y escrito en milibro pero con el cual nunca me había reunido. El Brigadier General intervinopara corregir esta deficiencia.

Se le había pedido al General que autorizara a volar aBuenos Aires a este veterano de guerra (que perteneció al 4to Regimiento deInfantería y que se llamaba Nicolás Urbieta) desde su unidad el 24avo Regimiento de Infantería Mecanizada a 3500 alsur en la ciudad de Río Gallegos. Alberto me informó que el pedido había sido autorizado.

 Treinta y seishoras más tarde realicé un viaje de seis horas a través de las pampas hacia lapequeña ciudad de General Roca en la provincia de Córdoba. Aquí me iba aencontrar con Urbieta cuya búsqueda había iniciado en 1995. General Roca tieneuna población de 3000 habitantes y esta localizada a3000 Km. al noroeste de lacapital ; es el lugar donde vive María Isabel Clausen. Ella es una maestraretirada quien les enseña enfáticamente a sus alumnos que Las Malvinas sonArgentinas !

 Marisa es tambiénuna política peronista y una vehemente partidaria de la causa Malvinas. ¨Marisa¨como se la conoce, me brindó un tremendo apoyo durante mis viajes previos a Argentina. Ella conocía bien al General Menéndez y fue la responsable de queviniera Urbieta desde Río Gallegos. La mañana siguiente tomamos el desayuno ensu cocina y allí dos veteranos de guerra se conocieron por primera vez.

Con Marisa estabatambién su esposo Roberto y tres vecinos: Natalia quien sirvió como interpreteen General Roca, Ligia quien traducía mis cartas a Marisa y Marcelo el amablejefe de policía local que nos brindó seguridad. En medio de una atmosfera cargada de emoción Natalia se rompió a llorar mientras traducía mi conversacióninicial con Nicolás. Para el lector casual esto podrá parecer extraño. No obstante, aunque estábamos en bandos opuestos compartíamos el secreto de haberluchado en Falklands/Malvinas y estaexperiencia mutua generó tal espontaneidad.





                                          De izq. a derecha: Nicolás Urbieta, Marisa y Mike Seear




Contrariamente a lo que yo había escrito originalmente en mi libro, Nicolás había sido condecorado con la segunda distinción más alta que otorga el Ejército Argentino: la Medalla a la Abnegación y Valor en reconocimiento por haber rescatado al Teniente Jorge Pérez Grandi. Este último era el comandante de su sección quien se hallaba malherido en el combate de Dos Hermanas( Capítulo 18*). Si bien nuestra conversación continuó a través de Natalia, luego de cinco minutos sentí que este pequeño pero compacto argentino era una persona en la cual se podía confiar en una situación de crisis.

Este militar extraordinariamente modesto había servido en dos ocasiones en Croacia(1992 y 1996) como parte del contingente de las Naciones Unidas. En su primeramisión no solo sirvió junto a un batallón de infantería del ejército nepalés(del cual adquirió un cuchillo kukri) sino también con unidades logísticas y médicas británicas. Traté de averiguar más de Nicolás sobre la guerra pero no quiso entrar en mayores detalles. Quizás la renuencia de verbalizar las experiencias traumáticas refleje la experiencia de otros veteranos de guerra.

Esto pudiera llegar a exacerbar psicológicamente la desgraciada situación actualen la cual el setenta por ciento de los veteranos están desempleados y ha habidouna plétora de suicidios entre ellos.


No obstante, Urbieta me relató que estando su subunidad, la compañía C en posiciones defensivas en Wall Mountain enMayo de 1982 como parte de la Fuerza de TareaMonte Caseros los oficiales le habríanhablado a sus hombres acerca del despliegue de nuestro batallón. Se esparciórápidamente el rumor de que en combate los Gurkhas les cortaban las orejas alenemigo y me confirmó que dicha información mantuvo bien despiertos a los soldados del 4to Regimiento de Infantería quienes estaban apostados de guardia ala noche en loskhudsde la IslaSoledad.


Nota:


     El khudes un terreno montañoso muyescarpado que se observa en la frontera Noreste de laIndia.



Unos pocos días después de la rendición Nicolás fue embarcado en el SS Canberratambién conocido como ¨La Gran Ballena Blanca¨ y repatriado a la Argentina como prisionero de guerradesembarcando finalmente en Puerto Madryn. Junto con los otros soldados del Regimiento tuvieron experiencias difíciles en las barracas de Monte Caseros(provincia de Corrientes). Era muy difícil de aceptar la derrota. La mayoría sufrían de depresión y, en esos meses posteriores al conflicto, tendían aaislarse del resto. En otras palabras sufrían de la clásica reacción del estréspost traumático el cual debemos decir es normal que suceda después de un eventotraumático. Una gran lección colectiva que se aprendió de la guerra es que unejército de conscriptos ya parte con varias desventajas cuando se enfrenta a unejército regular. La consecuencia fue que el Ejército Argentino se convirtió enuna fuerza regular inmediatamente al año posterior alconflicto.


Esamañana, más tarde Marisa, Nicolás y yo el modesto monumento a Malvinas.Acompañados por Natalia nos quedamos un momento haciendo silencio en respeto porlos caídos de ambos bandos. Arriba de un bloque de concreto pintado de blanco sehabía colocado un casco del Ejército Argentino. También se había incorporado un mástil corto de aluminio. Marisa, siendo una ardiente malvinera había diseñadola bandera oficial de los Veteranos de Guerra con sus queridas Islas Malvinas enmarrón oscuro superpuesta a los colores azul y blanco de su insignia nacional.Esta bandera se iza anualmente el 2 de abril fecha que se conoce como el Día de Malvinas. De regreso a su hogar Marisa me mostró un ejemplar de su tercer libropublicado sobre las secuelas de la guerra. Los primeros dos habían sido sobrelos Veteranos de Guerra de Malvinas. Este último trabajo de 135 páginas setitulabaEntre tu mano y la míaydescribe nuestros primeros contactos por carta en 1997 y 1998 y continúa con laculminación de mi primera visita a la Argentina cuatro años más tarde(Epílogo*). Más de un tercio de este libro esta compuesto por las cartas que leenvié a Marisa traducidas al español. Las mismas explicaban los antecedentes delos Gurkas, su rol en la guerra y como se había enredado en esto la vida de unveterano de guerra británico. Este libro complementa al mío y fue el anhelo deMarisa que todos estos libros puedan ayudar a mejorar las condiciones de vida delos veteranos de guerra. Marisa planea escribir un cuarto libro.





                             Ligia y Mike Seear en el Monumento a Malvinasen General Roca



En la tarde del 20 de septiembre se organizó una presentación de 3 horas del tercerlibro en un colegio local. Aparte de concurrir gente de la ciudad se presentaronmedia docena de veteranos de guerra que asistieron a este emotivo evento en elcual el eje era la reconciliación. Marcelo, con su rica voz española fue la opción lógica para actuar como presentador.

Elprograma tenía un intenso sabor cultural argentino e incluyó música grabada, discursos, canciones, baile de tango,solos de guitarra y lectura de poesía.

Marisa poseía una presencia tipo Evita e hizo diversos discursos, distribuyó su libro adiversas personas que fueron llamadas al escenario y también recitó sus poemasvinculados a su contacto inicial con Nicolás en Río Gallegos y conmigo en Plazade Mayo (Epílogo*). Yo también presenté mi libro luego de un improvisadodiscurso frente a una audiencia de aproximadamente 100 personas. Se encontrabanpresentes tres reporteros locales de TV y equipos de cámaras . Luego serealizaron las entrevistas.

Marisa,Roberto, Nicolás, Natalia , su novio y yo dejamos General Roca temprano a lamañana siguiente y viajamos300 kilómetrosal noroeste deCórdoba y a la Feria del Libro. En la ruta pasamos por la ciudad de Oliva y nosdetuvimos en el Museo Nacional de la Guerra de Malvinas. Afuera se veían tresaviones de la guerra ensamblados: un Pucará de doble pistón, un Skyhawk A-4B yun bombardero Canberra. Este último había participado en el ataque aéreo finalsobre las fuerzas británicas (Capítulo 19*). También noté que la primera baja deuna guerra es la verdad. Del lado de babor del fuselaje del Skyhawk y pordelante de la cabina se podía ver la silueta pintada en rojo de la Fragata Tipo21 HMS Avenger de la Royal Navy.

La fecha del ataque 25/5/82 (no era casualidad que coincidiera con el día nacionalde los argentinos) también estaba pintada en rojo indicando que el piloto deeste avión en particular perteneciente al Grupo 5 de Caza y Ataque de Río Gallegos seadjudicaba dicho hundimiento.

Sinembargo, ese día 25 de Mayo la Fuerza Aérea argentina lanzó cinco ataques aéreos y fue durante los dos raids finales que se hundieron los navíos británicos. En el penúltimo ataque los buques Broadsword y Coventryfueron atacados en la ¨ trampa misilística ¨ en el extremo norte del Estrecho de San Carlos por fuera de laisla Pebble. La Fragata tipo 22 Broadswordse vio ligeramente dañada porla acción de dos Skyhawks que volaban a ras del agua en tanto otros dos avioneshundían al destructor misilístico Tipo 42 Coventry después de descargarle porestribor tres bombas de1000libras. Dichas bombas atravesaron el buque bajo su puentey explotaron del lado de babor (Capítulo 9*). La nave zozobró rápidamente falleciendo diecinueve tripulantes. Losargentinos habían obtenido su venganza dado que laCoventryhabía derribado ese día dosSkyhawks . Finalmente un Super-Etendard argentino impactó e incendiófatalmente al buque transportador SSAtlantic Conveyormediante un misilExocet AM-39 .



                                                 Con Nicolás Urbieta y el avión de ataque Pucará



Sinembargo, el HMS Avenger no llegó alextremo oriental de la Zona de Exclusión Total hasta doce horas más tarde yvenía directamente del Reino Unido ! Durante el resto de la guerra este navíofue utilizado intensamente en el bombardeo de la costa arrojando más de 1000 disparos de su cañón automático de4,5 pulgadas.

Nuestrobatallón enclavado en Wether Ground en la Isla Soledad podía escuchar este cañóndisparando sus 156 disparos desde el extremo sur de Puerto Argentino en apoyo alataque nocturno de los Paracaidistas realizado el 12 de junio. (Capítulo 17*).Esto se reiteró el 14 de junio desde el extremo norte de Bahía de la Anunciacióndurante el combate de Monte Tumbledown (Capítulo 20*). Este caso de confusión deidentidades desplegado en Oliva es un claro ejemplo de que la niebla de laguerra puede persistir décadas después de la guerra. Fue una lástima que nohubiera tiempo para visitar el museo. Se necesitará una nueva visita a laArgentina para completar este deseo.


Doshoras más tarde arribamos a la ciudad de Córdoba y nos dirigimos a la feria lacual estaba abierta desde hacía dos semanas. Disfrutamos un almuerzo tardíocompuesto por un bife jugoso y un excelente vino rojo Malbec argentino antes de presentar nuestros libros.


Elevento fue patrocinado por una asociación cultural local con el colorido nombre de La Solapa. Un cameraman registró los eventos que, según nos dijo, habrían de ser transmitidos a nivel nacional.


Elsalón estaba repleto con por lo menos 70 personas. En la primera fila habíantres oficiales del Ejército en actividad con caras severas.

 Antesde nuestras presentaciones vino un oficial argentino de civil y en un bueninglés se presentó como el Coronel Sergio Fernández Comandante de la 4ta BrigadaAérea de Infantería del Ejército. Durante la guerra estuvo estacionado en PuertoHoward pero apenas pudimos conversar porque dos señoras representantes de La Solapa

empezaronuna elaborada introducción de cómo habían sido escritos los libros. Se pidió queNicolás dijera algunas palabras. Luego vino mi turno. Por lo general no habló enpúblico usando notas pero esta fue una excepción por deferencia a Natalia quien tenía que traducir.

 Eltema de mi exposición de 45 minutos fue nuevamente la reconciliación. Serequería de diplomacia, por ejemplo utilicé el nombre de Malvinas y mencioné el desembarco en las islas y no la invasiónde las mismas. A mitad de camino les brindé información sobre mis antecedentes yexperimenté u nudo en mi garganta cuando tuve que mencionar a mi hija Kristina discapacitada mental nacida después de la guerra.

 Natalia también se largó a llorar y tuvimos que detenernos brevemente. La audienciarespondió con un generoso aplauso. Más tarde se me dijo que¨era una forma de los argentinos de mostrar que sufrían conmigo¨.

 Marisa presentó su libro. Cuando terminó hubo posibilidad de contestar preguntas. Una dama se levantó y habló ardientemente . El ambiente estaba totalmente en silencio. Mi escaso conocimiento del español no me permitía comprender quepasaba pero Natalia me susurraba al oído.¨ Esta señora se ha presentado como la madre del Jorge Pérez Grandi y vino esta tarde a estrechar la mano del hombre que le salvó la vida a su hijo¨.Lamadre nunca había contactado anteriormente con Nicolás. Sobrecogido el veteranode guerra del combate de Dos Hermanas avanzó y abrazó a la madre y al padre de Pérez Grandi. Simultáneamente percibíque mis escritos habían logrado algo positivo al poderse concretar esteencuentro.

 Estasorprendente tarde concluyó con la frenética firma de los libros de Marisa yunos pocos de los míos y estrechar las manos de los llorosos padres de Pérez Grandi. Una de las damas de La Solapa expresó en forma óptima en su limitado inglés :Te amo !

Mientrasempacaba uno de losoficiales argentinos de la primera fila se me presentó eninglés diciendo:¨Yo soy un Veterano de Guerra de Malvinas del 4to Regimiento de Infantería y fui tomado prisionero por algunos Gurkhas en Port Harriet House¨.Inicialmente era un misterio para mí pero me di cuenta entonces que este oficialdebió haber sido uno de los 83 enemigos que fueron capturados durante la Batallade Monte Harriet en las primeras horas del 12 de junio. Con la luz del día el 42Comando entregó estos prisioneros de guerra a nuestra compañía D que los escoltóhasta nuestro cuartel táctico situado en Wether Ground antes de ser llevados poraire a Ajax Bay (Capítulo 18*).

 Para confirmar mis sospechas le pregunté:¨Estaseguro de que eran Gurkhas?¨.¨Si por supuesto¨replicó el canoso veterano de guerra   ¨porque vi sus kukris en el cinto ! ¨.Desgraciadamenteno tuve más tiempo para conversar. Pero al menos el Coronel Fernández habíacomprado un ejemplar de mi libro. Fernández me preguntó: ¨ ¿Será posible que regrese a Córdoba en otra ocasión para hablar acerca de laguerra a otras unidades argentinas en el área? ¨.

Intercambiamos correos electrónicos por lo que existe esta posibilidad en un futuro.

Después de una relajante cerveza en un restaurante viajamos de vuelta a General Roca llegando tarde a la noche. Antes del amanecer del 22 de septiembre tuve quedecir adiós a mis anfitriones y tomar el ómnibus de regreso a Buenos Aires . Era el momento de dormir en el viaje antes de arribar a la capital para la hora del almuerzo. En un restaurante cercano comí mi último bife argentino y luego toméun taxi hasta el Cenotafio cercano a la Plaza San Martín. El Coronel Peter Reynolds me había informado confidencialmente que esa semana el Jefe de Estado Mayor General Sir Michael Jackson estaba de visita oficial en Argentina y que a las 14hs colocaría una ofrenda floral.


                                       Cenotafio a los Caídos en Malvinas en Buenos Aires

Arribé media hora antes y me senté en un banco disfrutando el tibio sol del segundo díade primavera y apreciando los contrastes. Mis pensamientos retrocedieron inevitablemente 21 años hasta los extraordinarios eventos de 1982 en elAtlántico Sur que cambió tantas vidas. Unas pocas y benditas personas noconcientes de este hecho continuaban sentadas en el pasto.


Contempléel cenotafio largo, ligeramente elíptico de piedra color rosa y su llama eternacustodiada por dos centinelas de la Armada argentina vestidos de uniforme azul oscuro y con bayoneta calada.

Uncivil en traje oscuro seguramente vinculado a la seguridad hablaba continuamentepor su celular mientras un barrendero quitaba las colillas de cigarrillo ybasura de los escalones del monumento.

Aparecieronentonces dos soldados del Regimiento 1 de Infantería en sus trajes napoleónicos.Llevaban una gran corona y la depositaron con gran cuidado mientras se llevó acabo un simple cambio de guardia. Los centinelas que ingresaban tomaron suposición en frente del monumento con un leve paso deganso.

Eltráfico de Buenos Aires continuó con su ulular y su velocidad en torbellinomientras el uniformado Coronel Peter Reynolds , Sir Robin Christopher , algunos oficiales argentinos de alto rango y el Jefe de Estado Mayor con su boina roja llevaban a cabo la ceremonia. El Agregado británico de defensa me saludó con la cabeza y se dirigió al monumento para depositar la corona mientras el trompa del Regimiento 1 de Infantería tocaba elequivalente a The Last Post.

Automáticamenteme puse en posición de firme. Luego me relajé mientras el Jefe de Estado Mayorse dirigía a mí para presentarse. Fue muy satisfactorio para mí darme cuenta deque era la primera ocasión en que se encontraban reunidos un Paracaidistabritánico, un Comando y un Gurkha todos regimientos profundamente vinculados a Malvinas.


El General Jackson miró hacia atrás al Cenotafio con los 648 nombres de argentinosque murieron en la guerra y dijo:¨Han pasado 21 años ya ¨.El Oficial Paracaidista británico me miró y preguntó con vos grave: ¨¿Que esta haciendo acá? ¿ Tan solo pasaba? ¨.Le contesté respetuosamente¨No Señor¨.¨Vine a hacer una presentación formal de mi libro sobre la guerra en la Feria del Libro en Córdoba ¨.Su respuesta fue:“ ¿Qué hizo durante la guerra? ¨indicando que ignoraba mis antecedentes. Mi respuesta fue deliberadamente cortay al punto. ¨ Estuve con los Gurkhas Señor, fui su Oficial de Operaciones y Entrenamiento en Tumbledown ¨

ElJefe de Estado Mayor parpadeo y su cara peñascosa paso de una relajaciónbenevolente a una curiosidad instantánea ante mi lacónica respuesta. Me contuvede decirle:¨Siquiere saber más puedo recomendarle mi libro ! ¨

 tiempose acababa y el agregado de defensa rápidamente lo acompañó al auto dejándomecontemplar el Cenotafio .Pensé que no había una mejor forma de terminar mi visita a la Argentina.

Elcírculo se había cerrado. Al regresar a mi hotel esa tarde surgió la perfectapostdata para mi diario de guerra : un tercer encuentro con el exitoso abogado Jorge Pérez Grandi quien estuvo más que feliz de recibir la doceava copia de milibro que entregara en Argentina los pasados siete días. Misión cumplida. Lasiguiente tarde regresé a Oslo vía Londres.



Este libro fue publicado el 17 de julio de 2003 por Pen&Sword Books que es laeditorial de historia militar más grande en el Reino Unido. En abril de 2004 sevendieron 1700 ejemplares recolectándose £ 1700 para el Fondo de Bienestar delos Gurkhas. Tiene 416 páginas con 19 esquemas, 19 fotografías y 2 mapas. A unprecio de £ 19,95 por ejemplar puede obtenerse del Brigadier DP de C Morgan OBE,Oak House , Oxenford, Dowlish Wake, Ilminster, Somerset, TA1 OPP. Franqueo ye nvío gratis en el Reino Unido. Para ordenes de compra del exterior agregar £6,50. Cheques y giros postales a nombre de M H Seear. Las donaciones, por cadalibro vendido, seguirán enviándose al Fondo de Bienestar de los Gurkhas.